¿Y si no he certificado año a año?

Es falso, especialmente en los niños, que el “papel” que certifica cada año refleje lo que un niño puede adquirir en su educación, o las habilidades y competencias alcanzadas. En pocas palabras, lo que garantiza la educación de un niño no es certificable en el papel. Así que el “papel” año a año no debe ser una prioridad para las familias que han escogido el camino del homeschooling; más aún para los creyentes, la prioridad son los hijos y el crecimiento en su amor por Jesús. Hay maneras de certificar, como se ha explicado anteriormente, pero la invitación es a no hacer de esto una prioridad.

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